
Desde 2021 en Kennedy Central
La cueva por dentro
Un restaurante temático pirata donde la ambientación no es un adorno: es la mitad de la experiencia.
La historia
Cómo nació esto
En 2021 abrimos las puertas en Kennedy Central con una apuesta clara: montar en Bogotá un restaurante temático de verdad, no un local con dos cuadros colgados. Madera de barco, cofres, espadas cruzadas, calaveras y los personajes protagonistas de cada pelea pirata repartidos por todo el salón.
La carta nació con la misma lógica. Como decimos en nuestras redes: prueba con nosotros tu comida rápida favorita, pero con sabores de mar. De ahí salieron las hamburguesas con salsa marinera, calamar y palmitos de cangrejo; los filetes de salmón, atún, trucha y tilapia a la plancha; y los cocteles con nombre de leyenda.
Con el tiempo apareció lo que más nos representa: los platos de tamaño desproporcionado. La Kraken —cuatro carnes de res, dos filetes de pechuga, tres chorizos ahumados— se volvió el reto que la gente viene a intentar en grupo, y el video que más nos comparten.


La bitácora
Dónde estamos hoy
- 2021
Zarpa la cueva
Abrimos en Kennedy Central con una idea simple: que comer rápido no tuviera por qué ser aburrido.
- Hoy
46 mil a bordo
Entre Instagram y TikTok nos siguen más de 46 mil personas, y nuestros videos de hamburguesas gigantes se volvieron el sello de la casa.
- 4.7★
Lo que dice Google
1.206 reseñas nos dejan en 4.7 sobre 5. Las que más se repiten hablan de porciones, ambiente y atención.


La experiencia
Sombrero pirata incluido
Acá la mesa se vuelve el plan. Los platos para compartir salen en torre, los cumpleaños se celebran con sombrero puesto y el personal entra en el juego: la ambientación no se queda en las paredes.
No hace falta reservar para venir —puedes llegar directo—, pero si son varios o vienen a celebrar algo, apartar la mesa hace la noche más fácil.
Tripulación de cuatro patas
Acá recibimos a tus perritos con amor
Tu mascota entra contigo y se queda contigo: es bienvenida en todo el local, sin zonas restringidas ni mesas aparte. Muchos de nuestros clientes llegan con su perro y terminan con la mejor foto de la noche bajo el letrero de neón.


